Trabajo de un Juniperus de Vivero
Seleccion de ramas, lectura del tronco, alambrado y creacion de madera muerta para transformar un juniperus de vivero en un futuro bonsai.

Vamos a trabajar un juniperus de vivero. Antes de tocar nada, observamos el arbol con calma para leer su movimiento: buscamos la parte mas curvada del tronco y, a partir de ahi, seleccionamos tres ramas que daran la estructura. Despues retiramos las ramas mas gruesas, que son las mas dificiles de doblar, y aligeramos el resto del follaje para dejar a la vista las lineas que nos interesan.


A continuacion protegemos las ramas con cinta antes de alambrar, para repartir la presion del alambre y evitar marcar la corteza durante el doblado.


Sobre las ramas que descartamos creamos jins: madera muerta labrada que aporta caracter, edad y un aire natural al arbol, como si el tiempo y la intemperie hubieran trabajado la madera.




Vista del tronco con el jin, la cinta y los alambres, colocados siempre por encima de la misma para no danar la corteza.

Luego fuimos doblando y posicionando las ramas, tratando de que no queden huecos y manteniendo siempre la vision general de una forma triangular: primero el frente, despues los costados y, sin que sea menos importante, la parte trasera. Una vez logrado el conjunto, seguimos con un posicionamiento mas fino de las ramas, un centimetro mas, un centimetro menos, hasta que todo encaja.

Mas adelante podremos hacer el trasplante a otra maceta, cortar alguna ramita que veamos de mas y, sobre todo, dejar crecer el arbol. Este es el momento de comprender que lo importante, antes de empezar, durante y despues, es disfrutar del proceso: contemplar el arbol y acompanar su desarrollo con paciencia.